Una promoción de villas independientes de arquitectura contemporánea, pensada para quienes entienden el lujo como espacio, luz y tiempo detenido frente al mar.
La Rijana no es un conjunto de viviendas. Es una manera de habitar la última costa virgen de Granada, trazada en cincuenta parcelas privadas que nunca se convertirán en bloques ni apartamentos.
Cada chalet ocupa una parcela de entre 600 y 1.000 m², con piscina privada, jardín de vegetación autóctona y una orientación estudiada para que el Mediterráneo entre por cada ventana. La arquitectura —hormigón visto, piedra natural y grandes paños de cristal— dialoga con el paisaje en lugar de imponerse sobre él.
Domótica integrada, aerotermia, climatización por suelo radiante y una eficiencia energética A conviven con cocinas de isla, vestidores y suites con vistas al agua. Cincuenta familias, cincuenta miradas al mismo mar, ninguna vivienda igual a otra.
Cada tipología responde a una orientación, una topografía y una manera distinta de vivir la parcela. Todas comparten la misma exigencia constructiva.
“No construimos casas frente al mar. Construimos el silencio necesario para volver a escucharlo.”
Dirección de Arquitectura — Urbanización La Rijana
Acantilados que caen sobre calas transparentes, cultivos de chirimoyo y aguacate trepando la ladera, y un clima subtropical que regala más de 320 días de sol al año.
La Rijana se asienta en uno de los tramos de costa mejor conservados de Andalucía, a poco más de una hora de Granada capital y su Alhambra, y a un paso de Almuñécar y Salobreña. Un litoral de fondos volcánicos que atrae a buceadores de toda Europa y de senderos que ascienden hacia Sierra Nevada.
Piedra natural, hormigón visto y madera certificada conviven con la tecnología doméstica más avanzada.
Materiales nobles de baja necesidad de mantenimiento, seleccionados por su comportamiento térmico en clima mediterráneo.
Control de climatización, riego, persianas e iluminación desde una única aplicación, con escenas programables.
Piscinas de skimmer o desbordante según tipología, con tratamiento salino y climatización opcional.
Ventanales de suelo a techo con rotura de puente térmico y vidrio bajo emisivo para máxima eficiencia.
Climatización silenciosa e independiente por estancia, con calificación energética A en toda la promoción.
Jardines de olivos, lavanda y especies autóctonas de bajo consumo hídrico, con riego por goteo automatizado.